Hay a quien se le ve venir. Bien de lejos. Fíjense si no en el título del tercer y último trabajo, al menos hasta el momento, de estos siete granadinos –de Dúrcal, nombre musical donde los haya, más concretamente: “Verbena calavera”. Si le pones así a tu disco, estás mostrando tus cartas boca arriba. Y es que este LP –apadrinado por Sony, ojo- es toda una andanada de gipsy rock y una jarana de cuidao, como ya vaticinaba el primer single, otro trallazo de título inequívoco, “Carromato punk”. Producida por Martin Glover, responsable desde la pecera de primeras líneas como U2, The Cult o Marylin Manson, esta verbena sónica ha conseguido reflejar como nunca hasta ahora el espíritu libérrimo y desprejuiciado de Sonido Vegetal. Pura naturaleza.