Quizás una de las bandas más veteranas de la escena rap metal de nuestro país, incombustibles desde que en 1996 aparecieran desde su barrio sevillano de la Macarena para poner patas arriba al personal enrolándose en una gira con los míticos Def Con Dos. Sus puntuales momentos polémicos (¿recordáis aquel vidoejuego llamado “Matanza cofrade”?), algún que otro cambio de formación, sus dimes y diretes con alguna major y, estilísticamente hablando, el viraje de su sonido hacia el trash metal no han mermado en momento alguno la capacidad de los sevillanos para a) seguir conquistando a un público tan ruidoso como entregado, y b) facturar unos directos impecables, atronadores hasta decir basta.