Cinco años habían pasado desde su exitoso “Idas y vueltas”. Demasiado tiempo sin canciones de Jairo Perera. Nuevas, queremos decir. Porque las que conocemos, buenas alegrías nos han dado en esas sesiones de Rumboxing -o “rumba cuerpo a cuerpo” como bien definió él mismo- que nos ha ido regalando el catalán en los últimos años. Y bien que nos hemos dejado la garganta acompañándole en cada uno de ellos. Porque Muchachito no es solo un prodigio sobre las tablas, es también un incendio inmediato bajo ellas: pocos públicos como los de sus directos verás tan a punto de explotar, tema tras tema, en un crescendo siempre imparable. “El jiro”, su último y esperadísimo disco, aviva de nuevo las llamas. Material altamente inflamable.