Cuentan los biógrafos que a Rubén, hoy conocido como Morodo, era habitual verle a los catorce años en jams de hip hop por toda España. Así fue perfilando de mozalbete su estilo rap-ragga, tan crudo como efectivo, y que ha ido modulando al singjay que hoy todos conocemos. Y coreamos. Resulta cuanto menos curioso que este “Reggae Ambassador”, como se definía en su cuarto disco de estudio, haya regresado a primeros de este 2017 a sus orígenes con un último trabajo, “Hip Hop Sparta”, y un mensaje alto y claro: “Hip hop es una cultura, no un negocio”. En Alrumbo, eso sí, estará acompañado de Okoumé Lions, banda ragga donde se precie, por lo que podemos intuir que disfrutaremos de su vertiente más sensi.