“De la raíz a la identidad”. El título del nuevo trabajo de La Trueke, esa banda tras la que encontramos a un gaditano de nacimiento pero trotamundos por naturaleza como Rafa Benítez, resume a la perfección los ideales de un proyecto musical sin fronteras. Porque La Trueke escarba en las raíces, vive a pie de calle, se mezcla con la gente del barrio. Lo suyo es la cercanía, la intimidad, sin artificios ni colorantes. La naturalidad es su santo y seña. Y una forma de vida que se traduce en un discurso sonoro que bebe de la tradición –elreggae roots, el rock steady, el son caribeño– para fluir a nuestros oídos y nuestras caderas con una pegada directa e instantánea. Natural como la vida misma.