Auténtico fenómeno dentro y fuera de nuestras fronteras, los catalanes se han labrado una trayectoria tan celebrada y dilatada como cuidada en sus detalles. Aunque los inicios de la banda se remontan a 2003, no es hasta llegado 2006 que se oficializa el nombre de La Pegatina, abandonando la coletilla Sound System que solía acompañarles hasta entonces. Abrazando con desparpajo la rumba callejera con los sones más calientes –el merengue, la cumbia, el ska…- y con sorprendentes añadidos (un poco de disco por acá, una ranchera por allá), La Pegatina es un desenfrenado melting pot de géneros, estilos e influencias donde cada directo se concibe como un espectáculo único, en perpetua mutación y en sempiterno estado de gracia.