Surgidos de la escena ¡metalera! de París, este trío pronto se transformó en la (pen)última esperanza blanca de la electrónica de baile. Claro que su discurso está bien ídem: bajos hipermusculados, drum’n’bass de alto octanaje y esa mezcla de electro y dubstep que tan bien seduce a las nuevas generaciones. En su álbum de debut, “Dim Mask” se dejaban acompañar por ilustres colegas como Steve Aoki, Foreign Beggars y Modestep, pero sus buenas amistades no acaban ahí: Skrillex, Marilyn Manson, Linkin Park o Diplo están entre sus remezclas. No está nada mal para unos tipos que presumen en su FB de haber roto este pasado año 2.282.282 cuellos (y todavía subiendo la cifra) y descorchado 243 botellas de champán. Todo un record.