Alberto Romero dejó un buen día atrás a Albertucho y se sacó del sombrero un nuevo personaje y una nueva identidad, tomada prestada de aquel “Palabras del Capitán Cobarde” que editara El Volcán y que tantas alegrías le deparara al sevillano. Con valentía y sin temores, el de Bellavista abrazó en su nuevo alter ego los ritmos bluegrass y la tradición folk norteamericana, recuperando incluso temas propios –como “La primavera” o “El pisito”, entre otros- versionándolos con un barniz entre el country de motel y el rock acústico. Este febrero ve la luz su primer álbum de estudio como Capitán Cobarde, “Carretera vieja”, con colaboradores de lujo como Astola, Juanito Makandé, Depedro o El Canijo de Jerez. Con compañías así, cada vez está más cerca de sus queridos Pogues.